FAQ

Información general de la donación Renal de vivo.

¿Qué es la donación renal de vivo?

Este tipo de donación se produce cuando una persona viva dona uno de sus riñones, para trasplantárselo a otra persona.
El donante puede ser un miembro de la familia del receptor, como por ejemplo: esposo, padre, madre, hijo o hermano. La donación es posible, además, entre dos personas que mantengan una relación exclusivamente emocional, como es el caso de los matrimonios o parejas sentimentales, la familia política o los buenos amigos. Este tipo se denomina donante relacionado.
Pero además, la donación renal en vida puede darse entre personas desconocidas, lo que es conocido como donación renal no relacionada, altruista o donante buen samaritano.

¿Cuáles son las ventajas frente al trasplante de donante fallecido?

El trasplante de riñón de donante vivo es el tratamiento que mejores resultados ofrece para pacientes con insuficiencia renal crónica. La supervivencia media de un riñón de donante vivo es superior a la conseguida con el de un donante fallecido. Esto es debido a diversos factores:

  • Los receptores suelen ser de menor edad, con menos enfermedades asociadas a su insuficiencia renal, han estado menos tiempo en diálisis y con mucha probabilidad han evitado estar en lista de espera.
  • Los potenciales donantes son estudiados cuidadosamente antes de la donación y el trasplante tendrá lugar en el momento en que ambos estén en situación óptima. En caso de presentarse más de un donante para un paciente determinado, se trata de escoger a aquel que ofrezca, a priori, mayores posibilidades de éxito en el trasplante, cuidando siempre que la donación no sea perjudicial para el donante. 
  • En el caso de donantes relacionados genéticamente, la similitud puede disminuir el riesgo de rechazo.
  • La extracción y el implante tienen lugar simultáneamente, con lo que el riñón sufre menos tiempo sin estar oxigenado.
  • Habitualmente un riñón proveniente de donante vivo, comienza a funcionar antes en el receptor y es poco frecuente que el paciente precise diálisis tras el trasplante.

¿Los resultados son siempre exitosos?

Aunque este tipo de trasplantes tiene una alta tasa de éxito, pueden existir posibles complicaciones. A veces el riñón es rechazado, pueden existir también complicaciones en la cirugía o que la enfermedad original del paciente vuelva a causar el fallo del riñón trasplantado. Es conveniente que usted hable con su equipo médico sobre estos temas.

¿Por qué es una buena opción?

  • Evitar entrar en diálisis. El trasplante renal de donante vivo puede realizarse antes de entrar en diálisis, lo que tiene consecuencias positivas desde el punto de vista psicológico y, además, se ha demostrado que se obtienen mejores resultados que cuando el trasplante se realiza después de un tiempo en diálisis.
  • Sin lista de espera: No es necesario estar en lista de espera para poder realizarse un trasplante renal de donante vivo. Basta con tener un ser querido que desee donar un riñón. Esta es otra gran ventaja. Además, la posibilidad de poder realizar las pruebas de idoneidad tanto al donante como al receptor en pocos meses, permite que el trasplante se realice de forma programada y en el mejor momento.
  • Resultados: El trasplante de riñón de donante vivo es el tratamiento que mejores resultados ofrece para pacientes con insuficiencia renal crónica. Si bien el trasplante de un riñón de donante fallecido es una excelente opción de tratamiento, la supervivencia media del riñón trasplantado procedente de donante vivo es aún mayor.

Proceso de evaluación de candidatos

¿Quién puede ser donante vivo renal?

El trasplante renal de donante vivo está regulado en España por la Ley de trasplantes 30/1979, aplicada mediante el Real Decreto 1723/2012 de 28 de diciembre, por el que se regulan las actividades de obtención, utilización clínica y coordinación territorial de los órganos humanos destinados al trasplante y se establecen requisitos de calidad y seguridad.
Nuestra ley permite la donación en vida de un órgano, si es compatible con la vida y la función del órgano o parte de él compensada por el organismo.
En España los donantes de riñón para trasplante vivo han de ser mayores de edad, en pleno uso de sus facultades mentales, y presentar un óptimo estado de salud que garantice, en la medida de lo posible que la donación no será perjudicial para el donante ni para el receptor. Esta donación debe ser libre, altruista y desinteresada, sin ningún tipo de coacción ni búsqueda de beneficio económico o material.
Lo habitual es que el donante proceda del entorno familiar ya que la mayor compatibilidad inmunológica aporta ventajas en el funcionamiento del órgano a largo plazo. Otros parientes legalmente relacionados como esposos, cuñados o suegros son también aceptados, salvando las diferencias inmunológicas, gracias a las nuevas combinaciones de inmunosupresores.
Lo habitual es que el donante proceda del entorno familiar más cercano, debido a que el vínculo emocional es más fuerte (padres, hermanos, pareja sentimental) pero la donación de vivo se observa cada vez con más frecuencia entre familiares menos cercanos y entre amigos
La legislación española no pone obstáculos para que la donación pueda realizarse sin vínculo familiar, aunque en estos casos hay que acreditar que la donación esté motivada exclusivamente por razones de solidaridad y altruismo.
En este sentido existe en España, desde el año 2010, un procedimiento desarrollado a nivel nacional de donación altruista, coordinado por la ONT, que permite la donación renal en vida a una persona desconocida basada en la solidaridad. Un punto fundamental es el anonimato entre donante y receptor, como una medida más de protección al donante.
Es importante señalar aquí algunas prácticas, no relacionadas con el altruismo, que el código penal español a través de la Ley Orgánica 5/2010 de 22 de junio , tipifica como delito y sanciona: a todos aquellos que promuevan, favorezcan, faciliten o publiciten la obtención o el tráfico ilegal de órganos humanos ajenos o su trasplante. En este marco, se ha considerado que también debe incriminarse, con posibilidad de moderar la sanción penal en atención a las circunstancias concurrentes, al receptor del órgano que, conociendo su origen ilícito, consienta en la realización del trasplante.

¿Qué estudios son necesarios?

El proceso de selección y estudio del donante es de vital importancia para asegurar el éxito del trasplante y la protección del donante a corto y largo plazo. Así, tanto el proceso como las consideraciones éticas derivadas de este tratamiento han sido ampliamente debatidos y consensuados por expertos en foros nacionales e internacionales.
En primer lugar y tras informar detalladamente a paciente y familiares, se hará una historia clínica y una exploración física completa del posible donante. Si en esta primera valoración no se detectan enfermedades que contraindiquen la donación, se realizará una prueba de compatibilidad de grupo sanguíneo. En caso de compatibilidad, se hará una valoración global del posible donante por medio de estudios clínicos, analíticos (sangre y orina) y radiológicos para confirmar su buen estado de salud. Es necesario además realizar una evaluación psicológica que garantice que el donante toma esta decisión en un momento de estabilidad emocional.
Si todo esto es correcto, se realizará la prueba cruzada con el receptor y se solicitarán pruebas de imagen que valoren las cualidades de los riñones.

¿Qué es la incompatibilidad entre el donante y el receptor?

Dentro de los estudios que se realizan en el donante, se encuentra la detección de su grupo sanguíneo y de los antígenos de Histocompatibilidad (HLA) que expresamos todas las personas en nuestras células y nos ayudan a identificar nuestros, tejidos y órganos como propios.   La incompatibilidad puede surgir por dos vertientes:

Incompatibilidad de grupo sanguíneo: También llamado incompatibilidad ABO.

Todos nosotros poseemos isoaglutininas (anticuerpos) de forma natural contra aquellos antígenos del sistema ABO que no poseemos. Dichos antígenos existen en los hematíes, linfocitos, plaquetas y otras células. Así, un individuo de grupo sanguíneo O tendrá anticuerpos preformados contra los grupos sanguíneos A y B; uno del grupo A contra el grupo B; uno del grupo B contra el grupo A y el del grupo AB no las va a tener contra ningún grupo. La compatibilidad entre los diferentes grupos sanguíneos se muestra en la tabla:

 

RECEPTOR

A

B

AB

O

DONANTE

A

Compatible

Incompatible

Compatible

Incompatible

B

Incompatible

Compatible

Compatible

Incompatible

AB

Incompatible

Incompatible

Compatible

Incompatible

O

Compatible

Compatible

Compatible

Compatible

Si existe incompatibilidad ABO entre el donante y el receptor el trasplante no puede llevarse a cabo directamente, de forma convencional.

Incompatibilidad inmunológica: De manera natural, nuestro sistema inmunológico detecta los tejidos y órganos de nuestro organismo como propios y rechaza los extraños. Esta detección es realizada, entre otras cosas, a través del HLA. De esta forma, si se trasplante un riñón de un gemelo univitelino al otro con HLA expresado en sus células idéntico, no se produciría rechazo y no sería necesaria medicación inmunosupresora. En el resto de los casos existe este riesgo y, por ese motivo, los receptores trasplantados deben tomar una medicación inmunosupresora de por vida. Este riesgo se cuantifica con una prueba, llamada prueba cruzada: en la que se unen células del donante con sangre del receptor (antes del trasplante) y se observa la reacción. Si es negativa, el trasplante puede llevarse a cabo, con la medicación descrita previamente en el receptor. Es posible que por haber estado en contacto previo con tejidos no propios (por embarazo, transfusiones o un trasplante previo), se generen anticuerpos específicos frente a un HLA concreto. En este caso la prueba cruzada sería positiva por lo que el donante y el receptor serían incompatibles y el trasplante no podría llevarse a cabo directamente, de forma convencional.

Superar la incompatibilidad entre donante y receptor:

Para superar la incompatibilidad, ya sea por prueba cruzada positiva o por grupo sanguíneo, existen dos estrategias: El trasplante directo utilizando técnicas de desensibilización (plasmaféresis, medicación inmunomoduladora e inmunosupresión potente) o el trasplante cruzado (basado en el intercambio de donantes entre parejas incompatibles para obtener nuevas parejas compatibles (ver punto4).

Otros pasos previos a la intervención

Una vez confirmada la idoneidad del donante y previamente a la extracción del riñón, un comité de ética independiente evaluará cada caso concreto de donación de vivo, para velar porque la donación se lleve a cabo sin ningún tipo de coacción al donante.
Finalmente y, en un plazo igual o superior a 24 horas previas a la cirugía, el donante deberá presentarse ante el juez de Primera Instancia que corresponda para dar su consentimiento de forma expresa, libre, consciente y desinteresada.
Es importante mencionar que el donante puede cambiar de opinión en cualquier momento y decidir que no se lleve a cabo la donación, incluso después de haber expresado su consentimiento ante el juez, sin que ello derive en perjuicio alguno.

Procedimiento quirúrgico

Los avances en el campo de la medicina, han hecho que la cirugía tradicional que antes consistía en una amplia lumbotomía para extraer el riñón con sus vasos sanguíneos y el uréter, haya sido reemplazada por técnicas mucho menos invasivas para el donante, como son la cirugía laparoscópica y la minilumbotomía.
Ambos son procedimientos que se desarrollan en unas dos horas y media y que dejan mínimas señales en el abdomen. Se realizan a través de pequeñas incisiones por donde se introducen cánulas con diferentes ópticas y otras que permiten introducir instrumental específicamente diseñado para la extracción del riñón y la sutura de los vasos sanguíneos.

 

 

Expectativas tras la donación

Beneficios

Los beneficios para el receptor son evidentes como ya hemos reseñado, por la importancia que para él supone evitar entrar en diálisis, evitar un largo tiempo de espera para recibir el trasplante, con el empeoramiento en la calidad de vida que conlleva y sobre todo debido a los mejores resultados de supervivencia del injerto con respecto al trasplante procedente de donante fallecido.
Un aspecto a tener en cuenta es el beneficio psicológico que la donación de vivo aporta, tanto al receptor como al donante. El receptor no es el único recompensado, ya que cuando alguien elige donar un riñón experimenta una gran satisfacción sabiendo que ha contribuido a mejorar la salud de su ser querido.
Encuestas realizadas a los donantes de riñón para trasplante de vivo, han mostrado que el 97% no se arrepiente de su decisión.

Complicaciones quirúrgicas

En el mundo se han realizado más de 100.000 extracciones de riñón para trasplante de donación de vivo. Con esta amplia estadística se conocen muy bien los riesgos para la persona que dona un riñón en vida.
Donar un órgano es un procedimiento importante y acarrea consigo los riesgos de cualquier cirugía mayor. Como mínimo, el donante experimentará algunas molestias después de la operación y como en cualquier cirugía, existe la posibilidad de desarrollar una infección o sangrado.
En países como el nuestro, donde las condiciones hospitalarias y la selección de los donantes es óptima, se estima que las posibilidad de muerte para el donante es inferior al 0.03%, es decir, alrededor de uno de cada 3.000 donantes de riñón podrían perder su vida. Algunos autores han comparado este riesgo al de conducir un automóvil durante un año y menor que el de algunas personas que practican deportes de riesgo.

Vida tras la donación

Aquellas personas que donan un riñón en vida no ven mermada su expectativa de vida, incluso hay estudios que revelan que estas personas tienen una esperanza de vida mayor que las que no son donantes. Esto es debido principalmente a que son estudiados minuciosamente y seleccionados por tener un excelente nivel de salud.
De hecho, los donantes casi siempre continúan teniendo una vida saludable, una vida normal que no es diferente a cuando tenían sus dos riñones.
A pesar de esto, el donante tendrá que visitar a su médico de forma regular, para controlar su tensión arterial y su salud en general.
En el caso de las mujeres y el embarazo, la donación no imposibilita el embarazo, pero es aconsejable que no se queden embarazadas en un periodo inferior a los seis meses después de la cirugía y que consulten a su médico sobre los cuidados prenatales.

Programa de Donación Renal Vivo Cruzado

Objetivo del programa

El programa Renal de donante Cruzado ha sido concebido para ofrecer a la sociedad y a los pacientes con insuficiencia renal crónica, la posibilidad de donación y trasplante de riñón de vivo en aquellos casos en que donante y receptor no son compatibles.

¿Quiénes son candidatos a este programa?

Aquellas parejas donante-receptor, que son grupo sanguíneo ABO incompatible o por haber resultado la prueba cruzada positiva, así como en otros supuestos en los que, sin existir una imposibilidad real para el trasplante entre la pareja, existe un beneficio real asociado a un procedimiento de trasplante renal cruzado.

 

¿En qué consiste este programa?

Cuando el nefrólogo detecta alguna pareja donante-receptor con problemas de incompatibilidad o con gran diferencia de edad, puede plantear la opción de inscribirla en el programa de donación renal cruzada.
Esta alternativa, supone la posibilidad de intercambiar riñones entre dos o más parejas donante-receptor con problemas similares. De esta forma y al cruzar las donaciones, se eliminan los obstáculos que impedían la donación y el correspondiente trasplante.
Esta posibilidad es ya una realidad en nuestro país. En el programa de donación renal cruzada participan veinte centros de trasplante renal coordinados desde la Organización Nacional de Trasplantes y tendrán acceso a él cualquier pareja donante-receptor que pueda beneficiarse de ello.
Si usted está siendo estudiado ya en una unidad de trasplante renal, hable con ellos respecto a sus opciones y pregúnteles si esta es susceptible de solucionar su situación y si es así, en qué hospital podría llevarse a cavo.

Donación Renal Altruista

¿Qué es la donación Renal Altruista?

Se denomina donante renal altruista o buen samaritano a aquella persona que dona un riñón a otra desconocida que necesita un trasplante, siempre que se realice de manera anónima y desinteresada, las únicas motivaciones que deben impulsar esta decisión son la solidaridad y el altruismo.
Esta donación se puede realizar de dos maneras:

  • Por medio de la donación del órgano a una persona de la lista de espera (no conocida y anónima) 
  • Por medio de la donación renal cruzada (en la que también se selecciona un receptor de la lista de espera pero el beneficio esperado, según número de trasplantes realizados, es mayor).

¿En qué consiste el procedimiento?

Si bien es cierto que, igual que en la donación de vivo, es fundamental conseguir una alta probabilidad de éxito y seguridad para el donante, en el caso del donante altruista cobra especial interés.
Desde la Organización Nacional de Trasplantes, se ha articulado un procedimiento a seguir para la evaluación de cualquier posible candidato a ser donante altruista.
Este protocolo de donación altruista, incluye una evaluación completa del posible donante altruista (desde el punto de vista psicosocial, haciendo especial hincapié en sus motivaciones, evaluación psiquiátrica y física, para garantizar la salud completa de la persona). Una evaluación rigurosa por parte del comité de ética del centro donde se va a realizar la extracción y/ o el trasplante, finalizando con la comparecencia del donante ante el juez de primera instancia, previo a la nefrectomía, para comprobar la ausencia de coacción, ni lucro en el proceso.